(El título constituye un semi-plagio de una canción de Elliott Smith, pero vaya y pase).
Cero, cero y medio, cero y treinta y cinco.
Uno. No, qué va a ser uno.
Soy artificial, superficial: necesito pruebas de ADN para ver en tu sangre.
Cero, cero con diez, menos que uno, seguramente.
Se me escapa la cifra ansiada. La luz de los techos
queda bailando
en mi rostro no afeitado.
Reloj y navaja
punteando mi sino,
digo que sí
al rumor de Tierra;
digo que sí,
tristón alfil.
Paz duradera
conmigo se ducha
burbujea en la propina de mi piel
y da más de un guiño.
Refrescante, partí.
Pienso vivir.
Me vas a ver en el medio de la difusión restar fracciones imantadas
(imantadas me correría en obligarlas a ser).
El engaño es tan barato, casi carece de precio esforzarse en imaginar
que las cosas son como no son.
Temperatura: treinta y cinco, treinta y cinco con ocho, treinta y siete:
ya tenés fiebre de la dura, los curdas se apilan como buitres esperando
que desfallezcas.
Notas en bajada, paréntesis abiertos, puntos y comas, gotas, millones,
no te arraso,
no te acordás de mi anécdota de partida.
¿Qué está pasando ahora a dos mil kilómetros de acá, a diez mil, donde nací
entre llantos y augurios voladores, a un metro de tu mano izquierda, columnas
encrespadas sosteniendo el desastre nuclear que se viene?
Una bala de cañón directa a mi pecho cada vez más enhiesto:
pezones, uno, dos, toco, toc toc;
una caña de pescar en el mar que hoy echo en falta tras la rectilínea playa del semáforo,
en su fondo corvinos, qué demoledores los corvinos que no sé ni cómo se metieron en mi oído.
Cómo me fascina perder el tiempo:
dos menos diez, las tres, las diez bajo una lluvia empolvada de rosa y caramelo
nunca dormiremos en un hotel de mil estrellas, pero sigo con la fijación en lo escaso que nos separa.
La tumba, buenos burgueses estamos hechos, fuimos padres de niños preciosos,
en costados separados las cicatrices, tu ombligo desconectado de mi boca, lo terminal en clave
de pasión que llena un vacío creativo.
Qué aburrimiento que me gustes tanto.
Un Comentario
Desconocía este perfil del escritor. Me intriga.